Tal y como prometimos en el blog de la semana pasada, vamos a comenzar por describir los retos que nuestros alumnos se pusieron, y a los que tuvieron que enfrentarse, durante la tercera semana. Como recordatorio, la idea era la siguiente: se asignaron varios grupos de dos alumnos que tendrían que proponer un reto al resto de grupos basado en todo lo aprendido hasta el momento (HTML, CSS y JavaScript). Vamos a repasar algunos de los resultados:

A Bárbara Marquina y Jacobo Ochando les tocó programar una aplicación en la que el usuario debería introducir tres números del 1 al 10 y la aplicación, de manera aleatoria, escogería un número del 1 al 10 al azar. Si uno de los números que el usuario escogió es el correcto, la web le indicará que ha acertado mediante un tickbox. En la imagen de abajo podemos observar cómo le quedó a Bárbara y aquí podéis ver el código en su GitHub personal.

Celia Rozalén y Paula Rodrigo tuvieron que programar una aplicación sobre una de las películas más famosas de la historia: El Rey León. Como podéis observar en la imagen de abajo, el usuario tiene que escoger tanto el número de patas como el color del personaje que más le gusta y, después de cliquear en elegir, la aplicación le indicará qué personaje del Rey León es en realidad.

Como último ejemplo, mencionar la aplicación que les tocó programar Nuria Martínez y Carlos Díaz: una calculadora del precio de las entradas de cine. El usuario debería indicar la edad y su estado, entre estudiante y jubilado, y la aplicación le daría el precio correspondiente. En esta imagen podéis haceros una idea del funcionamiento de la aplicación.

Estas aplicaciones muestran cómo los alumnos de Codenotch, en sólo tres semanas, son capaces de programar webs funcionales basándose en los conocimientos básicos de HTML, CSS y JavaScript. Pero el curso, por supuesto, no se va a quedar ahí; ahora empieza lo más interesante. Durante esta tercera semana, los alumnos tuvieron que continuar y enfrentarse a, tal y como dice Paula, “nuestro gigante a batir”: JavaScript y los fundamentos de la programación. También comenzaron a utilizar Bootstrap, un framework que simplifica todos los quebraderos de cabeza de la maquetación web a los que tuvieron que hacer frente durante las primeras semanas.

El Bootcamp sigue avanzando y los ejercicios son cada vez más complicados y, por lo tanto, más gratificantes una vez terminados. Por las mañanas, junto al Sherpa Rafael Ortega, los alumnos tratan de solventar un ejercicio de manera grupal para ir mejorando la lógica y aprender de los errores y los aciertos del resto. Después trabajan una hora y media, de manera individual, varios ejercicios de diferente nivel de dificultad. Esto les obliga a llevar a cabo una labor de investigación a través de la cual se refuerza sus habilidad autodidacta y resolutiva. Acto seguido han de cambiar el chip y dar su versión más colaborativa ya que durante las siguientes dos horas hacen pair programming con otro compañero. De esta manera aprovechan el aprendizaje a través de los ejercicios propuestos a la vez que se fomenta el compañerismo y la mentalidad de equipo, dos cualidades de gran valor en cualquier empresa que ha de tener cualquier profesional de éxito del siglo XXI.  

Como adelanto para la semana que viene, mencionar que nuestros alumnos se han atrevido a desarrollar una calculadora desde cero gracias a los conocimientos, ya no tan básicos, que poseen de JavaScript. ¿Cómo les habrá quedado? ¿Qué problemas habrán tenido que superar? Os lo contaremos en la entrada de la semana que viene.